En la belleza desértica de Tacna, la ciudad austral del Perú, donde nuestros olivares se erigen como oasis de vida y sabor

Enclavados en la cabecera del desierto de Atacama, nuestros campos de olivos se benefician de un entorno único, influenciado por la cercanía de la Cordillera de los Andes y la refrescante corriente de Humboldt que acaricia nuestras costas.

Tacna ofrece condiciones excepcionales para el cultivo del olivo, con un clima templado y suelos ricos en minerales gracias a la combinación del agua del sub suelo y los suelos franco arenosos del desierto. Esta fusión de elementos crea un ambiente ideal para la producción de aceitunas de la más alta calidad, cuyo carácter y sabor reflejan la singularidad de nuestro terroir.

Lo que distingue a nuestros olivares en Tacna es nuestra pasión por la tradición y la excelencia. Aquí, cultivamos variedades con carácter propio, como la Criolla, una joya de la región reconocida por su sabor único y su versatilidad en la elaboración de aceites de oliva de clase mundial. Además, nuestra dedicación a la cosecha manual garantiza que cada aceituna sea tratada con el cuidado y el respeto que merece, preservando así su calidad y frescura desde el árbol hasta cada botella.

Estamos orgullosos de nuestras raíces en Tacna y de la herencia que llevamos en cada gota de nuestro aceite de oliva.